Descripción de la Problemática

Razones por las que se exige la medición de la Sustentabilidad en el Manejo Forestal

Situaciones con potencial para calificarse como insostenibles

Los bosques del estado de Chihuahua presentan, por supuesto, el conflicto de intereses que por el uso del suelo y otros recursos naturales ha manifestado la humanidad en toda su historia. Conocer el estado actual que guarda el equilibrio entre aprovechamiento de los recursos naturales y el bienestar que los seres humanos obtienen de ellos, es conocimiento esencial para determinar si existe su sustentabilidad.

La distribución de los beneficios derivados de los bosques en Chihuahua pudiera ser juzgada ante diferentes jurados y obtener diferentes veredictos por la complejidad del tema. De confirmarse la existencia de injusticias en la distribución de esos beneficios se confirmaría también la existencia de un factor para romper sostenibilidad. El área arbolada en la zona templado fría del estado de Chihuahua la representan 7.09 millones de hectáreas, de las cuales solo se aprovechan 2.5 debido a la concentración de la infraestructura industrial en un solo género de vegetación que es el Pinus. La falta de diversidad y modernidad de la industria maderera se puede constituir en otro indicador de rompimiento de la sostenibilidad. En los más de siete millones de hectáreas de bosques del estado de Chihuahua se aprovecha en forma comercial únicamente la madera (1.6 millones de m3 r por año) y de manera aislada el turismo a partir de la belleza escénica, lo cual pudiera ser insostenible.

La actividad minera también es tradicional en la Sierra de Chihuahua; sin embargo, el reducido número de personas que se benefician con esta actividad y la falta de alternativas de ingresos económicos para los pobladores locales, son amenazas que no garantizan la sostenibilidad de los ecosistemas, a pesar de que la minería chihuahuense sobresale a nivel nacional con el 1°,2°,3°,4° y 5° lugares en la producción de Plomo, Zinc, Plata, Cobre y Oro respectivamente (CIES/INEGI, 1999). Actividades de subsistencia en los bosques como la ganadera y la agrícola contribuyen significativamente al deterioro de los ecosistemas, especialmente el pastoreo extensivo mal manejado en los bosques.

Se estima que el incremento medio anual de la madera en los bosques de Chihuahua es 4.07 millones de m3 r y se autorizan para su aprovechamiento entre 2.0 y 2.7; indicadores de sostenibilidad no garantizada pudieran ser la desaparición de grandes superficies arboladas a partir de desastres como las sequías, los incendios forestales de los últimos años y los efectos de los aprovechamientos ilegales, reduciendo los 4.07 millones de m3 r de incremento maderable que significan la base del cálculo para la autorización de las cortas de madera en la cantidad antes mencionada. Ignoramos los efectos de largo plazo que el incumplimiento de la normatividad para el aprovechamiento de los recursos naturales esta generando en algunos predios forestales del Estado. Esta situación puede hacer insostenible el aprovechamiento forestal y se debe evaluar para determinar la realización de acciones correctivas.

La industria y mercado madereros han reaccionado ya a las cada vez más frecuentes protestas del público consumidor que exige productos y materias primas provenientes de bosques con manejo certificado. La exigencia del consumidor europeo y norteamericano (Canadá y EUA) por comprar productos y materias primas provenientes de bosques y selvas bien manejados ha generado la necesidad de crear un sistema que le garantice al consumidor que esta adquiriendo un bien o un servicio de procedencia legal, social y económicamente justa y ecológicamente sostenible.

En México la atención más significativa a esa tendencia la han promovido organizaciones no gubernamentales como la FSC (Forest Stewardship Council), que califica a grupos organizados para que a su vez estos grupos puedan dedicarse a certificar procesos o actitudes durante el manejo de los recursos naturales, otorgando o vendiendo un sello verde que se coloca en los productos de venta de una empresa. El Gobierno Mexicano también ha promovido cambios importantes tendientes a la certificación de procesos en el manejo forestal, aunque ha concentrado el esfuerzo básicamente en los aspectos legales de los aprovechamientos forestales, específicamente con el Acuerdo del 25 de enero de 1999 publicado en el Diario Oficial de la Federación, en el que se dan a conocer los instrumentos para amparar la legal procedencia de los productos y materias primas forestales.

Escasa atención han recibido los impactos ecológicos y sociales que se desencadenan con el aprovechamiento de un recurso forestal por parte de una población cada vez más numerosa, que depende de los mismos. Existe la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección Ambiental; también existe la Ley Forestal y su Reglamento que inciden directamente en los aprovechamientos forestales, pero es el Gobierno mismo quien instrumenta la normatividad y verifica su correcta aplicación, dejando la posibilidad de convertirse en juez y parte. Se requiere reforzar sobretodo el aspecto de verificación de la aplicación correcta de esas leyes, proporcionando auxilio a las instituciones gubernamentales por parte de la población civil, no sólo de los dueños, poseedores y técnicos del bosque, sino de usuarios en general y de expertos en la materia provenientes de diversas disciplinas, de tal manera que la responsabilidad de exigir el cumplimiento de las leyes y el buen manejo de los bosques recaiga no solo en las instituciones gubernamentales.

Un bosque cuyo manejador ha evaluado la sostenibilidad de su aprovechamiento tendrá en el corto plazo una mayor demanda de sus productos sobretodo en el mercado internacional, donde la exigencia de que se garantice abasto permanente crece dia con dia. Mayor demanda normalmente tiende a incrementar el precio de los productos también y esto es ya del conocimiento de los productores forestales de vanguardia del estado de Chihuahua, como es el Ejido El Largo, que se puede convertir en punta de lanza para una iniciativa nacional de evaluacion de la sostenibilidad. El Ejdo ha solicitado a SEMARNAP, INIFAP y representantes de la COFAN (Comisión Forestal para América del Norte) la evaluación de Criterios e Indicadores para verificar la sostenibilidad de su manejo forestal. La necesidad de este productor de madera en el estado de Chihuahua, que podrá ser la misma que la de cualquier otro productor en el País, proviene de la demanda de madera que haya sido producida en bosques donde se garantice su sostenibilidad.